domingo, 7 de junio de 2015

Colaboración

Queridos lectores:

Soy Lehan.

Miguel me comentó la posibilidad de crear un debate sobre un tema bastante conflictivo y que ha creado muchísimas polémicas a lo largo de la historia. La religión.

Antes de empezar el debate me gustaría avisar a los lectores de que no pretendo convencer a nadie de creer en una cosa o en otra. Las creencias de cada individuo las debe de encontrar él mismo, y probablemente vayan cambiado a lo largo de su vida. Yo no soy ningún sabio, y no tengo porque tener la razón. Por lo tanto lo único que expongo es mi mera opinión.

Si eres una persona que está muy aferrada a su religión, no le recomiendo que siga leyendo esta entrada, porque en ella hablaré sobre el ateísmo y daré argumentos que le harán dudar sobre su religión y esta influencia puede no ser beneficiosa para usted, por lo tanto como mis fines son hacer bien a todos y mal a ninguno, le recomendaría que tampoco siguiese leyendo.

Después de haber aclarado estos puntos importantes, comenzaré con el debate:

Un ateo es una persona que niega la existencia de Dios. Para hacer esto, tendría que tener principios para negarlo, ¿no sería eso lo lógico? Aquí es donde se produce el primer problema, la realidad es que no se puede demostrar la inexistencia de Dios ni la existencia del mismo, sin embargo se puede suponer que una de ellas prevalece sobre la otra por lógica.

Pongamos una comparación para entendernos mejor. Imaginémonos caminando por el campo después de que haya llovido, nos encontramos con varios charcos y el terreno mojado. Lo lógico sería pensar que esos charcos han sido causados por la reciente lluvia, pero realmente, también cabe la posibilidad de que un señor haya cogido un cubo lleno de agua y lo haya vertido creando así el charco. La segunda posibilidad aún siendo muy improbable, es posible. Entonces si yo quisiese demostrar que ese charco ha sido causado por la lluvia y no por el cubo de agua, no podría.

Con esto quiero decir que estando la sociedad tan avanzada como lo está hoy en día, acaba siendo más lógico creer en la inexistencia de Dios que en su existencia. Porque no hay ninguna prueba de intervenciones de ningún Dios, y tampoco es tan descabellado pensar que fue inventado por los hombres de aquella época para mantener a la civilización de aquellos tiempos controlada. Sin embargo, no es imposible la existencia de un Dios.

A lo que quiero llegar con esto es que yo me podría inventar cualquier religión y sería imposible demostrar que no fuese cierta, al igual que sería imposible demostrar que fuese cierta. Por eso, el argumento de que un grupo de seres humanos inventaran las religiones es suficiente para creer en la inexistencia de Dios.

No obstante, no le recomiendo a todas las personas que sean ni ateos ni agnósticos porque tanto el ateísmo como el agnosticismo tiene problemas.

Problemas del ateísmo:


Después de haber llegado a esta conclusión, me encuentro con varios problemas, el primero es que para una persona que no cree en Dios, un ser humano no es más que cualquier otro animal, lo que crea conflictos morales. Además el miedo a la muerte y la incertidumbre sobre lo que hay después de la muerte crea incluso más problemas, por lo tanto el ateísmo no es apto para todas las personas.





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